Boston, Estados Unidos. Marzo, 2010. Aunque el calcio y la vitamina D han sido el foco inicial en la prevención nutricional de la osteoporosis, recientes investigaciones han aclarado la importancia de otros nutrientes y constituyentes en los alimentos.
Además, los investigadores consideran que los resultados de las investigaciones sobre la suplementación de calcio y vitamina D son inconsistentes, lo que probablemente sugieren que confiar solamente en esta medida pudiera ser inadecuado.
El consumo de leche, frutas y vegetales ha emergido como un importante factor protector modificable de la salud ósea. Varios nutrientes, incluyendo magnesio, potasio, vitamina C, vitamina K, varias vitaminas del grupo B y carotenoides, han demostrado también ser muy importantes.
También el consumo de proteínas parece tener efectos benéficos en la salud ósea, particularmente en adultos mayores. El consumo regular de las bebidas de cola muestran sus efectos negativos y el consumo de alcohol moderado ha demostrado tener efectos positivos en los huesos, particularmente en las mujeres mayores.
Las recientes investigaciones sobre la dieta y el estado de salud de los huesos apoyan y alientan las dietas balanceadas ricas en frutas y vegetales, leche y otras proteínas, así como limitar el consumo de alimentos con baja densidad de nutrientes. |