La vejez no es una enfermedad, es una de las etapas más importantes de la vida en la que se va produciendo disminución paulatina de las capacidades y funciones del organismo. Por lo que es muy importante estar preparados para que esta parte de nuestra vida transcurra lo más saludable que se pueda, recuerde que nosotros mismos somos los responsables de nuestra propia vejez y de la calidad de la misma.
Los años que se espera que viva una persona van en constante aumento; hace algunas décadas se consideraba que un individuo era viejo a los 50 años, en la actualidad, dependiendo de la región y de algunos factores dañinos, en promedio se espera que una persona viva entre 75 y 80 años. Este incremento en los años de vida, también ha generado mayores problemas, ya que muchas de las personas que alcanzan estas edades lo hacen acompañadas de una variedad enfermedades que les impide el disfrute pleno de la vida, entre éstas encontramos: obesidad, aumento de la presión arterial, incremento de azúcar en la sangre, problemas cardiacos, entre otros.
El envejecimiento saludable no depende únicamente de la cantidad de años que pueda vivir una persona, sino principalmente de la calidad de los mismos; es decir, disfrutar de la vida sin enfermedades y con independencia (autonomía) en la realización de nuestras actividades cotidianas.
El desarrollo de una vejez sana no es exclusivo de nuestra estructura genética, influye fuertemente lo que hemos hecho a lo largo de nuestra vida. Mantener la salud integral (física, mental y social) requiere que hagamos algunos ajustes en nuestro quehacer cotidiano que tiendan hacia un estilo de vida más saludable.
Cómo prepararse para esta etapa de la vida:
Haga ejercicio: realizar actividad física regular le ayuda a:
- Mantener la habilidad para vivir independientemente y reducir el riesgo de caerse y fracturarse los huesos
- Reducir el riesgo de morir de una enfermedad cardiaca coronaria y de desarrollar enfermedades tales como presión sanguínea alta, cáncer del colon y diabetes
- Reducir la presión sanguínea en algunos adultos que envejecen y que además tienen hipertensión
- Los adultos que envejecen y que tienen condiciones crónicas que incapacitan a que mejoren su resistencia y fuerza muscular
- Mantener los huesos, músculos y articulaciones saludables
- Mejorar el estado de ánimo, aliviar el estrés y reducir los síntomas de ansiedad y depresión
- Mejorar también la habilidad para pensar
Camine, baile o realice gimnasia, haga lo que a usted le guste, pero mantengase en movimiento.
Mejore su alimentación: una dieta debe ser variada y adecuada a cualquier edad, pero mucho más en la última etapa de nuestra vida ya que muchas de las enfermedades cónicas pueden ser prevenidas o controladas mediante una alimentación saludable.
- Procure mantener un peso adecuado
- Coma una amplia variedad de alimentos
- Coma alimentos con un contenido más alto de fibra hechos de granos enteros, frijoles y nueces
- Coma cinco o más porciones de frutas y verduras todos los días
- Escoja una dieta que tenga poca grasa saturada y colesterol
- Escoja y prepare alimentos con menos sal
- Coma alimentos ricos en calcio, como leche y queso bajos en grasa para mantener sus huesos fuertes
- Tome bastantes bebidas y permanezca hidratado
Fomente la actividad social: mantenga relaciones con personas de su misma edad; familiares, vecinos, amigos, visite o reciba visitas.
Estimule su mente: cultive el hábito de la lectura, participe en talleres de memoria, enseñe algo a los más jóvenes, aprenda nuevas cosas, realice actividades artísticas (pintura, dibujo).
Elimine los hábitos tóxicos: alcohol, tabaco
Evite el aislamiento: dormir mucho, ver televisión, quedarse encerrado en la recamara
Mantenga una actitud optimista ante la vida: cada persona de este mundo debe estar estimulada para realizar sus actividades, autocuidarse y luchar a diario, pues en la actualidad con los adelantos médicos y de acuerdo al promedio de vida, la única forma de no envejecer es morirse antes de llegar a esta etapa. |