Definición
El linfoma no Hodgkin es un cáncer que comienza a formarse en el sistema linfático, que es parte del sistema inmune de nuestro cuerpo (sistema de defensa). Existen muchos tipos de linfoma no Hodgkin. Todos los tipos de linfoma comienzan en las células del sistema linfático. Generalmente las células crecen y se dividen para formar nuevas células según las necesite nuestro cuerpo, pero cuando las células se hacen viejas mueren y nacen otras para reemplazarlas. Algunas veces este proceso falla y las células viejas no se mueren y pueden formar tumores.
El linfoma no Hodgkin comienza cuando un linfocito –células blancas, de defensa- se altera.
Factores de riesgo
Pocas veces los médicos pueden explicar por qué una persona desarrolla este linfoma, aunque existen ciertos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecer la enfermedad.
- Debilidad del sistema inmunológico
- Ciertas infecciones. Aunque el linfoma no es contagioso, existen infecciones que pueden aumentar el riesgo de padecerlo: virus de inmunodeficiencia humana, virus Epstein-Barr, Helicobacter pylori, leucemia humana de células T/Linfoma viral, virus de la hepatitis C.
- Edad. Aunque el linfoma puede presentarse en cualquier persona joven, la probabilidad de la enfermedad aumenta con la edad. La mayoría de personas con linfoma no Hodgkin son mayores de 60 años.
- Los investigadores han pensado que la obesidad es también factor de riesgo.
- Las personas que trabajan con herbicidas o ciertas sustancias químicas también están en riesgo.
Síntomas
El linfoma no Hodgkin puede causar muchos síntomas:
- Inflamación, dolor de los nódulos linfáticos en el cuello, axilas o la ingle
- Pérdida de peso sin causa aparente
- Fiebre
- Sudoraciones nocturnas
- Tos, problemas para respirar o dolor en el pecho
- Debilidad y cansancio
- Dolor, inflamación o sensación de saciedad en el estómago
Diagnóstico
Los médicos realizan varias pruebas para determinar si existe el linfoma no Hodgkin:
- Examen físico. Evaluación de los nódulos linfáticos del cuello, axilas e ingle.
- Pruebas de sangre. Evaluación de la cantidad de células en la sangre y la evaluación de otras sustancias como lactato deshidrogenasa, que en esta enfermedad se encuentra elevada.
- Radiografías. Búsqueda de nódulos linfáticos inflamados y otros signos de la enfermedad en el pecho.
- Biopsia. Toman pequeños fragmentos de los nódulos linfáticos para evaluar las características de las células en el microscopio.
Tipos de linfoma
Cuando se encuentra un linfoma, los médicos reportan el tipo del cual se trata. Los tipos más frecuentes son linfoma de células B difuso y linfoma folicular.
Los linfomas también se agrupan según su rapidez y probabilidad de crecer:
- Bajo grado (indolente). Linfomas de crecimiento lento y que causan pocos síntomas.
- Agresivos (también llamado grado intermedio y de alto grado). Los linfomas crecen y se extienden más rápidamente, causan síntomas graves.
Para saber la extensión del linfoma para planear el mejor tratamiento es necesario clasificarlo, y se realizan algunos exámenes como: biopsia de médula ósea, tomografía computada, resonancia magnética, ultrasonido, punción lumbar (tomar una muestra de líquido que se encuentra en la columna) y PET (tomografía por emisión de positrones). La clasificación se hace dependiendo de la localización de las células alteradas (en los nódulos linfáticos o en otros órganos) así como de la cantidad de áreas afectadas:
- Estadio I. El linfoma se localiza sólo en un grupo de nódulos linfáticos. O si las células anormales no están en los nódulos, sólo afectan un órgano.
- Estadio II. El linfoma se localiza en al menos dos grupos de nódulos linfáticos del mismo lado del diafragma (músculo que divide el estómago del pecho). O el linfoma está en un órgano y los nódulos linfáticos cercanos.
- Estadio III. El linfoma se localiza en grupos de nódulos linfáticos que están por arriba y abajo del diafragma. También puede encontrarse en un órgano cerca de los nódulos linfáticos alterados.
- Estadio IV. El linfoma afecta a todo un órgano (además de los nódulos linfáticos). O en el hígado, sangre o médula ósea.
Tratamiento
Si se trata de un linfoma de bajo grado y no presenta síntomas no requiere tratamiento inmediato, el cuall debe iniciarse cuando se presenten los síntomas. Si se trata de un linfoma de bajo grado, pero con síntomas, puede tratarse con quimioterapia y tratamiento biológico. La radioterapia se utiliza en pacientes con linfomas de estadio I o II. Si se trata de un linfoma agresivo, el manejo ideal generalmente es la quimioterapia y el tratamiento biológico o la radiación. En cualquier etapa de la enfermedad, las personas reciben tratamiento para el control del dolor y otros síntomas, así como emocional. |