Buscador


Bienvenido  
Vivir Sano
Salud TV
Encuesta
El sobrepeso infantil y las bebidas endulzadas con azúcar

TOMO I
Editado por la Dra. Francine R. Kaufman

La Dra. Francine R. Kaufman es profesora de Pediatría de la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California y directora del Centro de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo del Childrens Hosital Los Angeles. Preside los “Estudios para Tratar o Prevenir la Diabetes Tipo 2 en la Juventud”, patrocinados por los NIH (National Institute of Health) (STOPP-T2). La Dra. Kaufman es autora de Diabesity: The Obesity-Diabetes Epidemic That Threatens America-and Whath We Must Do to Stop It (Diabesidad: La Epidemia de Obesidad-Diabetes que Amenaza a Estados Unidos- y Lo Que Debemos Hacer ara Detenerla) (Bantam)-

Cada vez existe más evidencia que indica una asociación entre el consumo de bebidas endulzadas con azúcar (BEA, bebidas endulzadas con azúcar) y la ganancia de peso. Para los profesionales de atención de la salud pediátrica, el tema de las BEAs es una oportunidad única ara brindar asesoría eficaz a los padres/pacientes. En comparación con muchos otros cambios de dieta y control de peso, es sencillo reemplazar los refrescos con calorías por bebidas agradables al gusto y sin/bajas en calorías. Al hacer esta recomendación, estos prestadores de servicios brindan a los padres y pacientes una guía concisa, comprensible y fácil de poner en práctica.

*Con base a una dieta de 1,850 calrías1

Hablando en términos reales, las familias no harán un cambio inmediato de las BEAs a las bebidas que deben tomar los niños: agua y leche descremada/baja en grasas (después de los dos años de edad). Los principales obstáculos son, con frecuencia, las quejas de que estos líquidos saludables son “aburridos”. A continuación presentamos algunas sugerencias que pueden ayudar a los padres a llevar a cabo este cambio de manera gradual.

-Empiece a sustituir el refrigerador con bebidas sin/bajas en calorías, tales como agudas de sabor.
-Instituya una regla de consumo de “leche o agua únicamente” como bebida en todas las comidas.
-Diluya las raciones de jugo, incrementando gradualmente la proporción de agua/jugo.
-Utilice endulzantes sin calorías cuando reare las bebidas favoritas de los niños como: limonada y ponche.

Niños que empiezan a caminar y preescolares

A pesar de las guías revisadas sobre el consumo de jugo, emitidas por la Academia Americana de Pediatría (AAP) en 2001, parece ser que este líquido sigue manteniendo una imagen “saludable” entre los padres. Los niños empiezan a tomarlo a temprana edad y en grandes cantidades. De hecho, 60% de los niños de un año de edad toman un promedio de casi 12 onzas diarias de jugo, lo cual es el límite máximo ara adolescentes de 18 años.

Además del impacto en la salud de los menores, hay otras consideraciones de conducta que es necesario observar. Los padres deben tener cuidado de no utilizar recipientes y tazas entrenadoras de jugo para confortar o calmar a los pequeños ya que deben aprender a auto tranquilizarse. Asimismo, es importante que los niños que empiezan a caminar y los preescolares no adquieran el hábito de llevar siempre consigo algo de beber.

De 1 a 6 años de edad- 4 a 6 onzas diarias
De 7 a 18 años de edad- 8 a 12 onzas diarias
Los jugos deben ser 100% naturales. Pacientes preadolescentes y adolescentes.

Entre los adolescentes que consumen BEAs, los hombres revelan un promedio de tres latas diarias y las mujeres, dos latas; estas bebidas aportan el 15% de las calorías de estos individuos. Puede ser de gran valor que los profesionales de la salud pregunten directamente a sus pacientes sobre el consumo de bebidas y compartan datos básicos:

-Muchos jugos y bebidas isotónicas poseen un alto contenido de calorías, así como algunas de café gourmet, en especial las que contienen mitad de leche con saborizantes, leche entera y crema batida.

-Un gran número de bebidas comerciales contienen dos o más porciones –y el doble de calorías (o más). Los adolescentes deben revisar los tamaños de las raciones en las etiquetas de información nutrimental.

-Entre los 9 y 18 años de edad es cuando ocurre el desarrollo más importante de los huesos. Los adolescentes que toman refrescos tienden a consumir menos leche –y a tener un menor aporte de calcio. Una estrategia para cambiar este patrón es beber diariamente un refresco menos y un vaso más de leche sin/baja en grasa.

-Algunas bebidas energéticas y refrescos que no son de cola tienen un alto contenido de cafeína. Ayudemos a los pacientes a conocer los efectos negativos potenciales de esta sustancia, tales como una mayor ansiedad y problemas de sueño.

 

EXITOS DESTACABLES

Las noticias en torno a las BEAs no son del todo negativas. El avance logrado es evidente –en especial cuando a los niños y adolescentes se les ofrece una gran gama de atractivas alternativas sin calorías o con bajo contenido de éstas.

-En un estudio2 del Children’s Hospital de Boston, que tuvo una duración de seis meses, los adolescentes pidieron que se les entregara semanalmente en sus hogares bebidas sin calorías y revelaron una disminución de 82% en el consumo de BEAs. Además, la tercera parte de los participantes con el mayor índice de masa corporal (IMC) perdieron el equivalente a una libra mensual.

-Los datos sobre las máquinas expendedoras de leche ubicadas en las escuelas preparatorias indican que algunos adolescentes referirán la leche con respecto a las BEAs si ésta se les ofrece en distintos sabores y recipientes atractivos3. Anecdóticamente, algunos distritos escolares informan tener problemas para mantener surtidas estas máquinas expendedoras a fin de cubrir la demanda de los estudiantes.

-En mayo de 2006, los distribuidores de bebidas más grandes del país acordaron dejar de vender refrescos en las escuelas primarias y secundarias públicas para sólo expender refrescos dietéticos en las preparatorias.

-Por primera vez en 20 años, el volumen de venta de refrescos carbonatados en Estados Unidos bajó (0.7%) en 2005.

 

Este boletín informativo es proporcionado como un servicio educativo de McNeil Nutritionals, LLC, cuya misión es brindar a las personas la habilidad de cuidar su salud. Para conocer más sobre los estudios y seguridad de los productos SPLENDA, visite la página www.splendaprofessional.com

Referencias: 1.Jacobson MF. Liquid candy: how soft drinks are harming Americans’health. Washington, DC:Center for Science in the Public Interest. 2005. 2. Ebbeling CB, Feldman HA, Stavroula KO, et al. Effects of decreasing sugar-sweetened beverage consuption on body weight in adolescents: a randomized, controlled pilot study. Pediatrics. 2006; 117 (3): 673-680. 3. Dairy Management, Inc. Milk consumption increases 5 percent in all-dairy school vending test. 2003.

McNeil Nutritionals, LLC 2007 CAS37

 

 
Articulos Relacionados
Copyright © Inkuba Project de México, S.A. de C.V. Todos los derechos reservados