Dr. Ernesto Gómez Rivera

SECUNDARIAS: “El uso continuo de heroína provoca a largo plazo un desequilibrio crónico en la producción natural de endorfinas, lo cual puede explicar el estado de ansiedad en el que se encuentra una persona consumidora constante cuando se le retira la droga”
“Puede inferirse que las personas con propensión a las adicciones sean precisamente aquellas que presentan bajos niveles de producción de estos neurotransmisores naturales (las endorfinas)”
La endorfina es un neurotransmisor, es decir, una sustancia química natural producida en nuestro cerebro por la hipófisis. Este neurotransmisor se instala ocupando un “receptor” específico en una célula, y altera su funcionamiento de manera breve o durable, a través de mecanismos iónicos (intercambio de iones de sodio o potasio) y/o metabólicos complejos.
LUGAR DE LAS EMOCIONES
Los receptores de endorfinas están principalmente localizados en el cuerpo calloso del cerebro. Este es el centro que genera las emociones más fuertes del ser humano como son: el amor, la excitación, la depresión ,el miedo, la ira etc. En el tálamo medio cerebral, las endorfinas también ocupan receptores y transmiten al cerebro los impulsos dolorosos que pudieran generarse en el organismo. Algunas substancias químicas como los opiáceos (morfina, codeína, etc.) pueden interferir con las señales del dolor y también pueden tener efectos sobre las emociones del ser humano ocupando los receptores de las endorfinas.
DEPENDENCIA FÍSICA Y SÍNDROME DE ABSTINENCIA
Tratando de explicar la dependencia física que causan los opiáceos puede decirse que las endorfinas pueden actuar en cierta forma como lo hacen las hormonas, es decir, cuando el cerebro detecta altas concentraciones de alguna hormona, la glándula pituitaria, encargada de producir substancias que provocan la liberación de dichas hormonas, suspende la señal de producción; ahora bien, cuando las concentraciones hormonales son bajas entonces la glándula actúa estimulando su mayor producción.
Partiendo de esta base cuando una endorfina artificial como la heroína se instala en los receptores de los opiáceos internos (entiéndase endorfina natural) engaña al cerebro y, por lo tanto, el sistema es vulnerado, ya que el sitio donde se producen las endorfinas recibe el mensaje de detener la producción. Cuando esto sucede y al mismo tiempo se deja de ingerir la heroína, se produce una ausencia repentina del neurotransmisor químico; como consecuencia los centros de producción de endorfina no pueden activarse con la rapidez suficiente para enfrentar esa falta y entonces es cuando aparece el famoso “síndrome de abstinencia”. Para restablecer al paciente tiene que suministrársele un nuevo envío de heroína para obtener un alivio rápido.
¿Qué sucede realmente? Pues que el uso continuo de heroína provoca a largo plazo un desequilibrio crónico en la producción natural de endorfinas, lo cual puede explicar el estado de ansiedad en el que se encuentra una persona consumidora constante cuando se le retira la droga.
De lo anterior puede inferirse que las personas con propensión a las adicciones sean precisamente aquellas que presentan bajos niveles de producción de estos neurotransmisores naturales (las endorfinas).
PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO
La solución en estos casos es la implantación de todo un programa de entrenamiento físico-recreativo que comprenda los factores estimulantes de la producción de endorfinas, en varias etapas:
Primera etapa:
Evaluación de la condición física y clasificación del sujeto según su grado de aptitud física en alguna actividad físico-recreativa de su particular interés.
Segunda etapa:
Iniciar un programa de entrenamiento de la capacidad física con el único fin de incrementar su capacidad aeróbica.
Tercera etapa:
Desarrollar un método sistemático, progresivo y ordenado de actividad físico- aeróbica según la elección del sujeto con fines terapéuticos, buscando mantener estable su estado anímico a través de la producción endógena de endorfinas inducido por la actividad físico-recreativa.
CONCLUSIÓN
El campo de acción de las endorfinas como substancias generadoras de bienestar, felicidad y placer es muy amplio; dependerá de nosotros mismos efectuar un plan de acción para disfrutar cada día más de la vida y de los placeres de la misma sin necesidad de recurrir a drogas externas o fármacos contra las dolencias más comunes del ser humano de nuestros tiempos
Recordemos que hacer el amor, practicar ejercicio y reírnos estimulan la producción de endorfinas en nuestro cerebro provocando bienestar en nuestro organismo. No necesitamos de estimulantes artificiales como las drogas.
También debemos recordar que la producción de endorfinas estimula el sistema inmunológico previniendo enfermedades.
fuente: www.revistaintensa.com |