Definición
El colon y el recto forman parte del aparato digestivo, forman un tubo muscular largo llamado intestino grueso; al cáncer de colon (intestino grueso) y del recto, también se le denomina cáncer colorrectal.
Factores de riesgo
No existen causas precisas de cáncer colorrectal, los médicos no se explican por qué se forma el cáncer sólo en algunas personas. Sin embargo, los investigadores han determinado que ciertas personas tienen mayor probabilidad de sufrir la enfermedad.
- Personas mayores de 50 años. Más de 90% de personas con diagnóstico de cáner colorrectal tienen en promedio 72 años.
- Pólipos colorrectales. Son pequeñas protuberancias que crecen en el interior de la pared del colon y recto, frecuentes en personas mayores de 50 años. La mayoría son benignos, aunque algunos se transforman en cáncer, por lo que se recomienda quitarlos para reducir el riesgo.
- Antecedentes familiares de cáncer colorrectal. Tener familiares cercanos (padres, hermanos) representa una probabilidad mayor de desarrollar la enfermedad.
- Alteraciones genéticas: Los cambios en ciertos genes aumentan el riesgo.
- Antecedentes personales de cáncer. Una persona que ha tenido cáncer colorrectal puede desarrollar nuevamente la enfermedad. Y las mujeres que han sufrido cáncer de ovario, útero (endometrio) o de mama tienen mayor riesgo.
- Dieta. Dietas ricas en grasa (especialmente grasas animales) y bajas en calcio, folatos y fibra pueden aumentar el riesgo de cáncer. Las personas que comen poca fruta y verduras tienen riesgo.
- Tabaquismo. Las personas que fuman tienen mayor probabilidad de desarrollar pólipos y cáncer colorrectal.
Síntomas
Generalmente en este cáncer, durante las primeras etapas, no se presentan síntomas, lo que permite que siga creciendo y avanzando o incluso puede haber metástasis (diseminación del cáncer a otros órganos).
En estadios más avanzados puede haber cambios en los hábitos intestinales:
- Diarrea o estreñimiento
- Sensación de vaciamiento incompleto del intestino
- Sangre en heces
- Heces más estrechas de lo normal
- Presencia de gases intestinales o sensación de abotagamiento
- Pérdida de peso sin razón
- Cansancio
- Náusea o vómito
Detección
Las pruebas de detección ayudan al médico a detectar la presencia de pólipos o cáncer antes de que aparezcan los síntomas, es decir, diagnóstico temprano para que el tratamiento sea más efectivo. Los médicos recomiendan estas pruebas a personas mayores de 50 años y aquellas personas con algún factor de riesgo.
Las principales pruebas para detectar el cáncer de colon incluyen:
Prueba de sangre oculta en heces.
-
Sigmoidoscopia. donde los médicos introducen un pequeño tubo en el recto para evaluar la parte más baja del intestino grueso, el recto.
-
Colonoscopia. Se inserta una pequeña cámara a través del recto para evaluar todo el intestino grueso y tomar muestras de tejidos.
-
Enema baritado con doble contraste. Es un procedimiento de rayos X donde se le da al paciente una sustancia llamada bario para poder visualizar estructuras del intestino grueso.
-
Examen rectal digital. El médico inserta el dedo en el recto para intentar encontrar áreas anormales.
Si los resultados de la evaluación preliminar sugieren la presencia de cáncer el médico hará exámenes para demostrar dónde se encuentra el área alterada y para ello se requiere tomar biopsias para determinar el estadio (grado de evolución) de la enfermedad y el plan de tratamiento.
También pueden realizarse otras pruebas como la medición del antígeno carcinoembrionario, que en pacientes con cáncer se encuentra elevado; ultrasonido endorrectal para determinar la profundidad y tamaño del tumor o si se ha extendido a otros tejidos cercanos; pruebas de rayos X y tomografía computada.
Clasificación del cáncer colorrectal
Los médicos clasifican al cáncer colorrectal en:
Estadio 0. El cáncer se encuentra sólo en la capa más interna del colon o recto. También definido como carcinoma in situ.
Estadio I. El tumor ha crecido hacia la pared interna del colon o recto, pero no ha atravesado la pared.
Estadio II. El tumor se extiende más profundo en o a través de la pared del colon o recto, puede tener invasión a los tejidos cercanos, aunque las células cancerosas no se han diseminado a los nódulos linfáticos.
Estadio III. El cáncer se ha extendido a los nódulos linfáticos, pero no a otras partes del cuerpo.
Estadio IV. El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo como hígado o pulmones.
Recurrencia. Cuando el cáncer ya ha sido tratado y vuelve a aparecer en el colon o recto o en otra parte del cuerpo.
Tratamiento
La elección del tratamiento depende de la localización del tumor y el estadio de la enfermedad. Ésta puede incluir la cirugía, quimioterapia, tratamiento biológico o radioterapia, o la combinación de estos tratamientos. El tratamiento del cáncer puede ser local o sistémico.
Tratamiento local. Cirugía o radiación para quitar o destruir las células alteradas en el colon y/o recto.
Tratamiento sistémico. Quimioterapia y tratamiento biológico que implica la administración de medicamentos en el torrente sanguíneo para destruir al cáncer.
Cirugía
La cirugía es el tratamiento más frecuente para este cáncer, ya sea colonoscopia para retirar pólipos malignos; laparoscopia para el tratamiento de cáncer de colon temprano mediante la introducción de delgados tubos en el abdomen; o la cirugía abierta, mediante la apertura del abdomen para quitar el tumor y parte del colon o recto sanos para reconectar el intestino.
Quimioterapia
Se utilizan medicamentos que se inyectan en la vena para matar a las células cancerosas.
Tratamiento biológico
Son sustancias denominadas anticuerpos monoclonales que son anticuerpos que se unen a las células cancerosas y que interfieren con el crecimiento y expansión del cáncer.
Radiación
Se utilizan rayos de alta energía para matar a las células cancerosas sólo en el área afectada.
|