Es una enfermedad muy frecuente causada por un virus, que consiste en la formación de ampollas alrededor de los labios boca y encías, aunque pueden afectarse también los ojos, mejillas y la región genital las cuales, si bien no son graves son muy molestas desde el punto de vista físico y estético.
Consideraciones
La enfermedad se adquiere por tener contacto directo con las lesiones activas de la persona afectada principalmente al besar a familiares y amigos, o por objetos contaminados (cucharas, vasos, toallas, entre otros). Aparecen con mayor frecuencia en la temporada de frío y es mas frecuente en las mujeres antes o durante la menstruación. Ochenta por ciento de las personas tienen el virus que causa esta afección. Sin embargo, no todas presentan manifestaciones.
Causas
El problema es generado por un virus denominado herpes simple tipo 1, el cual se transmite por contacto directo con la persona afectada. La fiebre, los trastornos gastrointestinales y la exposición exagerada al sol son los principales factores que se han asociado para que esta afección se desencadene.
Manifestaciones
En la fase inicial la persona afectada presenta la formación de ampollas rojas, dolorosas, llenas de líquido alrededor de los labios, las cuales se rompen a los cuatro o seis días y forman costras que desaparecen a los 10 o 12 días sin dejar huellas. Si n o se tienen las debidas precauciones de higiene (principalmente cuando sale líquido de las ampollas), al tocar con los dedos las lesiones, la enfermedad se puede diseminar a otras partes de nuestro cuerpo Después del ataque, el virus permanece en el sistema nervioso durante semanas, meses o años, y cuando se presenta debilitamiento de los mecanismos de defensa de nuestro organismo se presentan nuevamente las manifestaciones anteriormente indicadas.
Diagnóstico
Se realiza por las características que presentan las lesiones. Por lo regular no se requieren de exámenes adicionales.
Tratamiento
Por desgracia no hay curación para esta enfermedad, una vez que adquiere el virus este permanecerá durante toda la vida en el cuerpo y en determinados periodos se presentarán nuevamente las manifestaciones. Por tal motivo, el tratamiento está encaminado a reducir la frecuencia y los síntomas de la enfermedad, lo anterior se consigue mediante la administración de medicamentos antivirales, analgésicos o cremas humectantes. Nunca deberán rascarse o quitarse las costras.
Prevención
Se deberán extremar las precauciones al estar cerca de una persona con este problema; evitar besarse, principalmente cuando las ampollas se están rompiendo, evitar utilizar los mismos objetos (toallas o rasuradoras) y lavarse las manos si se tuvo contacto con ellos.
Para las personas con la enfermedad, se recomienda vigilar y evitar los factores que contribuyan a desencadenar el cuadro como son: estrés, jornadas largas de trabajo, debilidad o algunas enfermedades; gripe o los catarros. Lleve una vida saludable mediante una dieta balanceada y ejercicio físico.
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