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Autoexploración mamaria

Definición
Se trata de un procedimiento que en general no causa ninguna incomodidad. Para evitar molestias, es mejor examinarse los pechos cuando son menos sensibles; es decir, dos o tres días después de finalizada la menstruación. Es necesario examinarlos durante al menos dos minutos. El propio ciclo menstrual puede servir de control del tiempo para realizar el autoexamen al menos una vez durante cada periodo menstrual.

Se trata de un procedimiento simple que toda mujer debería realizar para detectar en forma temprana la presencia de cáncer de mama. Consiste en la búsqueda de masas, bolitas, elevaciones o hundimientos en los senos.

Si bien el autoexamen mamario mensual puede ayudar detectar un cáncer, este método no es infalible. Debe acudir regularmente al doctor, al menos cada dos años si tiene menos de 40 años, o anualmente si es mayor de esta edad.

Los especialistas en el tratamiento del cáncer recomiendan que toda mujer acuda a que le practiquen la primera mamografía entre los 35 y los 39 años; después, una cada uno o dos años entre los 40 y los 49 años y cada año a partir de los 50 años de edad. Este esquema puede variar de acuerdo con las indicaciones del médico.

Puntos a considerar

  • Pida a su médico o enfermera que le enseñe la técnica para la autoexploración de los senos.
  • Todos los senos pueden mostrar masas o pequeñas bolitas. Es importante que aprenda bien a sentir la forma de sus pechos para percibir cambios o molestias, por mínimos que sean.
  • Para algunas mujeres es más fácil examinarse los senos al bañarse, cuando la piel está mojada y las masas son más fáciles de notar. Si esto le resulta difícil, úntese los senos con aceite para bebé.
  • Debe quitarse la ropa de la cintura para arriba durante el examen de los senos.


 ¿Cómo hacer la autoexploración?

  • Desnúdese de la cintura para arriba y póngase de pie frente al espejo, con buena iluminación. Levante los brazos sobre la cabeza e inspeccione cuidadosamente ambos senos buscando cualquier anormalidad, como expulsión de líquido por los pezones, pliegues, hoyuelos, piel escamosa (piel de naranja) o protuberancias (bolas)
  • Junte las manos detrás de la cabeza y presione hacia adelante. Luego presione las manos fuertemente sobre las caderas e inclínese ligeramente hacia el espejo mientras empuja los hombros y codos hacia delante. Estos dos movimientos realzan cualquier cambio en el contorno del pecho.
  • Examine cuidadosamente cada seno con los dedos, en posición recostada y erguida. Aproveche cuando se baña para realizar el examen de pie; con el agua jabonosa es más fácil encontrar pequeñas masas u otras anomalías.
  • Levante el brazo izquierdo sobre la cabeza y palpe con los dedos de la mano derecha todo el seno izquierdo. Comience por el borde y, presione con las yemas de los dedos en pequeños círculos, acérquese gradualmente al pezón. Preste especial atención a la zona que va desde el seno a la axila, y a la axila misma.
  • Recostada boca arriba, examine cada seno con un movimiento circular, desde los bordes hacia el pezón o de arriba hacia abajo. Palpe las axilas buscando masas o zonas blandas. También puede aprovechar el baño o ducha, ya que la piel mojada y jabonosa es más suave que la seca. Se consigue el mismo efecto utilizando aceite para el cuerpo.
  • Busque cualquier masa, engrosamiento o abultamiento bajo la piel. Apriete suavemente el pezón para ver si hay secreción. Haga lo mismo con el seno derecho. Repita el segundo paso mientras está recostada sobre su espalda, con un brazo sobre la cabeza y una almohada, o una toalla doblada, bajo el hombro del lado que vaya a examinar. Esto aplana el pecho y facilita la inspección.

 

No olvide acudir al médico ante la mínima sospecha derivada de su autoexploración mamaria.

 
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