Es un padecimiento muy frecuente en la edad escolar. Los piojos son unos parásitos que viven exclusivamente en el ser humano. Se alimentan de restos de la piel, secreciones sebáceas y de la sangre que chupan de la piel cuando pican a la persona infestada. De acuerdo con la parte del cuerpo donde habitan se pueden clasificar en piojos de: todo el cuerpo, del pubis o de la cabeza. No ponen en peligro la vida ni son transmisores de alguna enfermedad.
Causa
Esta alteración es originada por un parásitos de dos a tres milímetros de longitud, de color grisáceo, su vida media es de alrededor de tres semanas y presentan muy alta reproducción (100 a 300 huevesillos).
Mecanismo de contagio
La forma de transmisión más corriente es el contagio directo de persona a persona, pero también el uso de cepillos, peines, gorras y bufandas es una vía de diseminación.
Manifestaciones
La persona afectada presenta comezón intensa en el área afectada, en la cual es frecuente observar huellas de rascado y signos de infección agregada.
Diagnóstico
Se realiza por las manifestaciones que presenta la persona afectada. Aunque es muy pequeño, la evidencia definitiva se tiene cuando observamos directamente al parásito o a sus huevesillos, los cuales son de color blanco similares a la caspa, a estos últimos también se conoce como liendres y son más fáciles de ver.
Si se presentan dificultades para localizarlos, un procedimiento de mucha ayuda es pasar por el cabello un peine o cepillo de dientes o cerdas cerrados y hacer que caigan los insectos o las liendres en un pedazo de papel.
Tratamiento
La base principal del tratamiento es el lavado y cepillado frecuente del cabello (tres a cuatro veces por semana). Recuerde que la eliminación de los piojos requiere de tiempo y mucha paciencia.
Un remedio casero es utilizar un peine o cepillo para liendres (dientes o cerdas muy finos), untarlo con aceite para bebé o de olivo y pasarlo por el cabello, esperar unos minutos y posteriormente lavar con champú.
También es factible utilizar una loción o champú medicado, su médico puede recomendarle alguno.
De manera conjunta, se tienen que lavar la ropa y las sábanas, los peines y cepillos, los juguetes y las alfombras y tapizados.
Se recomienda que cuando un alumno esté parasitado no asista a la escuela hasta que no siga el tratamiento.
Prevención
Debido a que el mecanismo principal de diseminación es de persona a persona, las medidas higiénicas son primordiales para evitar que se propague la infestación. Las siguientes medidas son de mucha utilidad:
- Revise la cabeza de los niños, sobre todo detrás de las orejas, en la nuca y en el flequillo
- Trate el pelo inmediatamente si encuentra a los parásitos
- Lave con frecuencia el pelo: dos o tres veces por semana
- Péinelos diariamente. Limpie los peines y los cepillos a menudo
- Evite que los niños compartan los útiles de limpieza personal
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