Definición: El melanoma es un tumor maligno que se origina de unas células en la piel que se llaman melanocitos, los cuales producen una sustancia llamada melanina y dan color a la piel, el cabello y los ojos. Debido a que la mayoría de células cancerosas que producen melanina siguen produciendo esta sustancia, los melanomas con frecuencia son de un color café o negro.
Este cáncer aparece con mayor frecuencia en el tronco de varones o en las piernas de mujeres con piel blanca, aunque también puede aparecer en otras partes del cuerpo. Si hay áreas pigmentadas, se tiene riesgo de sufrir cáncer de piel, aunque no significa que todas las personas con piel negra desarrollarán el melanoma. Las personas con piel oscura pueden presentar este tipo de cáncer en las palmas, las plantas y bajo las uñas.
Factores de riesgo
Los lunares (nevos) son tumores benignos de la piel. Generalmente los lunares no aparecen en los niños pequeños, sino que comienzan a formarse en la infancia o en la adolescencia. Tener ciertos tipos de lunares hace que las personas tengan mayor probabilidad de desarrollar melanoma.
Un tipo de lunar que aumenta el riesgo de melanoma es el llamado nevo displásico o lunar atípico, que son muy parecidos a los lunares que comúnmente conocemos y que pueden aparecer en áreas expuestas al sol, aunque sean áreas cubiertas como los glúteos y el cuero cabelludo. Los nevos generalmente son más grandes que otros lunares. Algunos individuos que tienen muchos nevos displásicos o lunares grandes tienen mayor riesgo de padecer melanoma.
El riesgo de melanoma es 20 veces mayor en personas blancas que los afroamericanos. El riesgo de melanoma es mayor si uno o más familiares (madre, padre, hermanos, hermanas o hijos) han sido diagnosticados con melanoma.
Los individuos que han sido tratados con medicamentos que suprimen el sistema de defensa, como en trasplantes de órganos, tienen mayor riesgo de desarrollar melanoma.
La gente con exposición excesiva a la luz solar tiene mayor riesgo de desarrollar todos los tipos de cáncer de piel, incluyendo el melanoma. Las lámparas de sol y los baños de sol son fuentes de radiación ultravioleta. Aproximadamente la mitad de todos los melanomas ocurren en personas mayores de 50 años; sin embargo, los individuos jóvenes (entre 20 y 30 años) también pueden sufrir esta enfermedad.
Signos y síntomas
Los expertos en melanomas aconsejan evaluar el ABCD del melanoma.
A. Asimetría. La lesión no tiene forma regular
B. Bordes. Los bordes son irregulares y generalmente tienen pelos
C. Color. No se observa el mismo color en toda la lesión
D. Diámetro. Generalmente son mayores de 6 mm
Diagnóstico
El melanoma puede detectarse fácilmente. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda una evaluación de la piel cada tres años para personas entre 20 y 40 años, y cada año para personas de 40 años. Es importante hacer una autoevaluación de la piel cada mes. Tú conoces los patrones, las pecas y otros cambios. El examen se hace mejor frente a un espejo y puede ayudarte un familiar a checar las partes que son difíciles de examinar.
Los lunares que cambian de tamaño, forma o color deben ser evaluados por un médico inmediatamente. Cualquier dolor inusual, bulto, imperfección, marcas o cambios en la piel puede ser signo de cáncer de piel.
Los melanomas generalmente se tornan de color café, moreno o lunar negro en la piel. Puede ser aplanado o con cierta elevación, puede ser redondo u oval. Casi todas las personas tienen lunares, y casi todos son inofensivos, pero es importante reconocer cambios en el lunar, como su tamaño, forma, color que sugiera que se está desarrollando un melanoma.
Tratamiento
Las opciones de tratamiento dependen del tamaño, profundidad y extensión del melanoma. Es necesario que los melanomas se quiten mediante cirugía. Otros tratamientos para los melanomas avanzados incluyen quimioterapia, radiación o tratamiento inmunológico. |