Definición
En esta categoría se incluyen a la anorexia, la bulimia, comilonas y todas sus variantes. Son alteraciones caracterizadas por serios trastornos en la alimentación, como restricción o consumo excesivo, así como inquietud o cuidado exagerado de la apariencia o el peso corporal. Además de los efectos en el bienestar psicológico, son devastadores para la salud debido a las secuelas psicológicas o alteraciones en el estado nutricional.
Con frecuencia se presentan en niñas, adolescentes o mujeres jóvenes, aunque pueden presentarse después de los 40 años de edad.
Causas
Al parecer, las alteraciones en la alimentación son la consecuencia de una combinación de factores genéticos, neuroquímicos, socioculturales y del desarrollo psicológico.
Signos y síntomas
En casos donde la pérdida de peso es extrema, puede observarse:
- Disminución de la presión arterial
- Disminución de la frecuencia cardiaca
- Pérdida importante del calor corporal
- Piel seca
- Lanugo (aparición de pequeño vello en un intento por aislar la piel)
- Coloración azulosa en pies y manos
- Disminución importante en el tamaño de las mamas
- Hinchazón de las glándulas salivales
- Dientes con alteraciones
- Pérdida de dentina (cubierta protectora de los dientes)
- Lesiones en el dorso de la mano
- Amenorrea (pérdida del periodo menstrual) – signo muy importante en la anorexia-
- Retraso de la primera menstruación en adolescentes
- Pérdida importante de hueso
Diagnóstico
La evaluación médica de un trastorno de la alimentación que se enfoca en las complicaciones debidas a la alteración en el estado nutricional e incluye una historia clínica cuidadosa de los cambios de peso, el uso de purgantes, los patrones dietéticos y la frecuencia y gravedad de la conducta. Las purgas pueden incluir el vómito inducido, el uso de laxantes, enemas, diuréticos, anoréxicos (medicamentos que quitan el hambre), cafeína o algunos otros estimulantes.
Los médicos miden y pesan a las pacientes para determinar la talla y el peso apropiado para la edad y sexo; esta información sirve para tomar decisiones con respecto al tratamiento médico, nutricional, psicológico y psicoterapia.
También se realizan pruebas de laboratorio que incluyen la medición de los niveles de azúcar en la sangre y otros componentes (electrolitos) como sodio y potasio, así como pruebas de función tiroidea.
A pesar de que existen muchos síntomas en las alteraciones de la alimentación pudiera ser que las pruebas de laboratorio y los exámenes físicos sean normales, particularmente en mujeres que tienen peso normal, pero que sufren bulimia.
Los médicos también realizan una evaluación psiquiátrica de las personas con alteraciones en la alimentación con la intención de establecer un diagnóstico, la identificación de cualquier enfermedad psiquiátrica, evaluación del riesgo de suicidio y explorar el contexto psicosocial de los síntomas. Existen criterios establecidos para establecer el diagnóstico de anorexia, bulimia o las comilonas, entre ellos:
- Detención del crecimiento
- Cambios frecuentes en el peso
- Incapacidad para ganar peso
- Fatiga
- Estreñimiento o diarrea
- Susceptibilidad a fracturas
- Retraso en la primera menstruación
- Cambios en los hábitos de alimentación
- Dificultad para comer en reuniones sociales
- Renuencia al aumento de peso
- Depresión
- Aislamiento social
- Ausencias frecuentes a la escuela y al trabajo
- Obtención de alimentos en forma furtiva
- Abuso de sustancias
- Ejercicio excesivo
Tratamiento
El tratamiento médico está dirigido a corregir y prevenir las complicaciones del peso anormal y el uso de purgantes. El tratamiento incluye la educación de la paciente acerca de la importancia de los síntomas, así como la vigilancia del peso, los signos vitales (frecuencia cardiaca, presión sanguínea y temperatura.
La ganancia de peso es el objetivo primario de tratamiento de la anorexia y requiere un manejo activo con educación acerca de la nutrición, ajuste en el consumo de calorías y la limitación del ejercicio, así como la modificación de conductas que puedan alterar la ganancia de peso que generalmente requiere la colaboración de un nutriólogo.
Las alteraciones en la alimentación responden a una variedad de enfoques psicoterapéuticos y una combinación de tratamiento familiar, grupal e individual. |