Es una infección de la boca producida principalmente por un hongo oportunista denominado (Candida albicans), la enfermedad afecta a la mucosa oral y a la lengua. Es común que se presente en niños menores de un año, debido a lo inmaduro de su sistema inmunológico (mecanismo de defensa del organismo).
El hongo es un huésped habitual y pacífico diversas áreas del organismo y por lo regular no causa problema alguno. Sin embargo, en los niños pequeños o cuando se produce una disminución en los mecanismos de defensa del organismo debido a alguna enfermedad (diabetes, sida) o por tomar medicamentos, la cándida puede proliferar y generar el padecimiento.
Manifestaciones
La infección por lo regular es leve, en los bebés puede haber llanto frecuente, dificultad para comer y las comisuras de la boca están agrietadas, los pacientes de mayor edad refieren también dolor ardoroso en la boca y garganta. Al interior de la boca se aprecian las lesiones que son características de la enfermedad, éstas consisten en placas blanquecinas o amarillentas en la lengua encías y mucosas que al desprenderse dejan un color rojo intenso y producen sangrado.
Diagnóstico
Lo realiza el médico al observar en el interior de la boca las lesiones características de esta entidad. Si la enfermedad no se resuelve en una a dos semanas o presenta recurrencias frecuentes, se apoyará en exámenes específicos para determinar la causa. Además, se deberán analizar los antecedentes del paciente, a fin de determinar el factor o factores que dieron origen a la candidiasis.
Tratamiento
Se pueden usar soluciones bucales contra el hongo. Por lo regular la enfermedad tiende a autolimitarse, por lo que el problema se resuelve en una a dos semanas.
En el caso de presentar alguna enfermedad que haya predispuesto al paciente a contraer la candidiasis, ésta deberá ser tratada primero para que se resuelva el problema.
En lactantes, si la afección es recurrente se deberán desechar los biberones y chupones, ya que es frecuente que la cándida se aloje en los mismos.
Complicaciones
Esta alteración por lo regular no presenta complicaciones. La diseminación a otras áreas del organismo (esófago, cerebro o corazón) es la más temida, por lo regular se presenta en pacientes muy afectados en sus mecanismos de defensa o en ancianos. |