Definición
La artritis idiopática juvenil es un término que describe un grupo heterogéneo de artritis de causa desconocida; se refiere a la inflamación de las articulaciones que inicia antes de los 16 años de edad. Esta categoría encierra varias enfermedades que tienen signos y síntomas diversos y que muchas veces son el resultado de alteraciones genéticas.
Causa
Hasta ahora no se conoce la causa de esta enfermedad, aunque los investigadores piensan que probablemente sea el resultado de factores genéticos, infecciosos, del medio ambiente y/o alteraciones del sistema inmunológico que atacan a las articulaciones del cuerpo.
Tipos de artritis
Los médicos clasifican la artritis según el número de articulaciones afectadas durante los primeros seis meses de la enfermedad y la afección a otros órganos.
- Oligoartritis. Afecta a aproximadamente 50% de todos los casos de artritis y en la que están alteradas menos de cinco articulaciones.
- Poliartritis. Inflamación de cinco o más articulaciones.
- Artritis sistémica. En este tipo de artritis los pacientes presentan fiebre alta, salpullido de la piel e inflamación de otros órganos además de las articulaciones.
- Artritis relacionada con inflamación de los puntos de unión entre los tendones y los huesos, frecuentemente se presenta en niños menores de ocho años
- Artritis psoriásica. Es la combinación de artritis con psoriasis.
Signos y síntomas
Entre los síntomas más frecuentes o más característicos de la enfermedad se tiene: dolor articular, alteraciones en la marcha (caminar) acompañada de rigidez de las articulaciones sobre todo por la mañana, lo que hace difícil la movilidad. En una evaluación más profunda, se observa inflamación de las membranas (sinovial) que mantienen unidas las articulaciones.
Diagnóstico
Antes de hacer el diagnóstico de artritis juvenil, es necesario descartar otras causas asociadas con infecciones, cáncer, alteraciones de los huesos y otras enfermedades inflamatorias. Los médicos realizan una historia clínica, el examen físico y solicitan estudios de sangre para descartar otras causas de artritis y miden la actividad inflamatoria. Es necesario además exámenes de imagen para observar las articulaciones afectadas y evaluar las alteraciones óseas u otras afecciones de la articulación.
Tratamiento
Hasta ahora ningún medicamento es capaz de curar la enfermedad; sin embargo actualmente existen tratamientos que constituyen una excelente opción para el control de esta alteración. Los tratamientos están encaminados a disminuir los síntomas de dolor y rigidez de las articulaciones, pero también sirven para disminuir la progresión de la enfermedad y prevenir daños permanentes en las articulaciones. Generalmente se utilizan medicamentos para disminuir la inflamación (antiinflamatorios), tratamiento físico y en ciertos casos se utilizan los esteroides, que son antiinflamatorios más potentes. Cuando el sujeto no responde al tratamiento o la enfermedad ha llevado al desarrollo de deformidades serias, pérdida de movimiento o dolor intenso, es necesario realizar una cirugía para reemplazar la articulación y liberar los tejidos de las articulaciones,
Complicaciones
Pueden desarrollarse enfermedades inflamatorias de los ojos, que si no se tratan pueden ocasionar ceguera, por lo que se recomienda que todos los niños en que se sospecha de artritis, sean además evaluados por un especialista en los ojos (oftalmólogos.
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