Definición
Se trata de un conjunto de trastornos progresivos que afectan las encías y las estructuras que mantienen fijos los dientes, incluyendo el hueso. Si no se trata, forma huecos entre la raíz del diente y la encía. Esto produce un aflojamiento de los dientes y, con el tiempo el deterioro del hueso. Es una alteración relativamente común debido a la mala higiene bucal que tienen las personas y la falta de un control profesional del nivel de higiene bucal.
Causas
Al comienzo, la placa dentobacteriana irrita las encías. Si se endurece, se transforma en sarro, y se inicia la destrucción del tejido que conecta el diente con la encía (gingivitis). Con la retracción de la encía se forman grandes huecos entre la encía y el diente, en los que se acumula placa. Si esto continúa se daña el hueso y los dientes se aflojan y caen o deben ser extraídos.
La principal causa de estas alteraciones es la mala higiene bucal, que favorece la aparición de una placa debido a la descomposición de los alimentos, la saliva y la presencia de bacterias en la boca.
Signos y síntomas
Los principales síntomas manifestados en la enfermedad periodontal son:
- Encías rojas e hinchadas
- Mal aliento (halitosis)
- Sangrado de las encías al lavarse los dientes
- Aumento de la sensibilidad a alimentos o líquidos fríos, calientes o dulces
- Dientes flojos
Diagnóstico
Es importante visitar regularmente al dentista, al menos una vez al año, pero si le sangran las encías o tiene otros síntomas de enfermedad periodontal, haga una cita inmediatamente.
Tratamiento
El dentista sacará el sarro depositado cerca y debajo de las encías. Quizás sea necesario además realizar gargarismos con líquidos antibacterianos, antibióticos, una limpieza de las raíces de los dientes o una gingivectomía para extirpar el tejido que recubre el interior de las cavidades. En casos graves probablemente se requiera de cirugía bucal para extraer o reformar el hueso. |