| ¿Qué
es la tendinitis?
La
tendinitis es un trastorno doloroso causado por la inflamación
de un tendón o de la vaina que lo cubre. Los
tendones son cordones firmes que unen los músculos
a los huesos y ayudan a los músculos a llevar
sus funciones (Figura 1). Debido a que las fibras de
los músculos y de los tendones se unen gradualmente
entres sí, usted no puede saber dónde
termina uno y empieza el otro.
Como
lo muestra la figura, un tendón del bíceps
se une a un hueso en el hombro (a), y el tendón
que se encuentra en el otro extremo del bíceps
se une a un hueso (b) que se encuentra abajo del codo.
Cuando el bíceps se contrae, esto levanta al
brazo.
¿Cuál
es la causa de la tendinitis?
Existen muchos tendones en el hombro, pero la tendinitis
suele afectar sólo a uno o dos de ellos. Los
médicos creen que una causa de tendinitis es
la presión y la fricción en el sito en
donde el tendón del bíceps pasa por abajo
del ligamento humeral transverso. Puede ser que este
ligamento pellizque al tendón en ese sitio y
le cause irritación. Además, el extremo
superior del tendón se inflama (a) cuando los
ligamentos que se encuentran arriba del hombro lo pellizcan.
Las
causas más comunes de tendinitis son el uso excesivo
- como repetir el mismo movimiento varias veces durante
mucho tiempo - y el simple desgaste que acompaña
al envejecimiento. Casi nunca es causada por alguna
enfermedad y no pone en peligro la vida.
¿Cuál
es el tratamiento para la tendinitis?
Es
probable que su médico le indique que mantenga
el hombro en reposo, que se aplique hielo y calor húmedo,
y que tome algunos medicamentos para aliviar el dolor.
Cuando el dolor se alivie, él le pedirá
que practique ejercicios sencillos que contribuyan a
su recuperación e impidan que ocurran nuevas
lesiones.
Ejercicios
para el hombro doloroso
Existen tres tipos de ejercicios que son útiles
para el hombro. Su médico le indicará
cuáles debe practicar.
·
Ejercicios de calentamiento. Estos ponen en movimiento
los músculos y los tendones antes de que usted
comience a practicar los ejercicios de estiramiento
o de fortalecimiento. Por medio del calentamiento, usted
disminuirá el riesgo de que se produzcan lesiones
al practicar los ejercicios más activos.
- Ejercicios
de estiramiento. Estos ejercicios son útiles
si usted tiene dificultad para mover el brazo en ciertas
direcciones o colocarlo en algunas posiciones. Ayudan
a mover el hombro de manera más amplia y fácil,
sin dolor.
- Ejercicios
de fortalecimiento. Estos ejercicios fortalecen
a los músculos del hombro para ayudar a protegerlas
de las lesiones. Practíquelos sólo cuando
su médico le indique que usted está
listo, ya que si los practica demasiado pronto le
causarán más dolor y lesiones.
Pregúntele
al médico si desea que usted tome ácido
acetilsalicílico o acetaminofén antes
de ejecutar alguno de estos ejercicios. Puede ser que
él le pida que coloque una toalla húmeda
y caliente unos cuantos minutos antes de practicarlos
o que lleve a cabo algunos de los ejercicios bajo una
ducha caliente.
Ejercicios
de calentamiento.
Párese
y flexione el cuerpo desde la cintura hasta que el tronco
se encuentre paralelo al piso. Deje que el brazo doloroso
cuelgue como un péndulo enfrente de usted y balancéelo
lenta y suavemente en pequeños círculos
(Figura 2). A medida que el músculo se caliente,
haga los círculos cada vez más grandes.
Practíquelo durante un minuto.
Ejercicios de estiramiento.
1.
Coloque la mano del brazo doloroso sobre el hombro opuesto.
Con la otra mano tome el codo desde abajo y empújelo
hacia arriba con suavidad hasta donde sea posible sin
que esto le produzca dolor (Figura 3). Mantenga esa
posición durante unos segundos y luego lleve
el brazo con suavidad hasta la posición inicial.
Repítalo 10-15 veces.
2.
Colóquese de pie con el hombro doloroso a unos
60-90 cm de la pared. Extienda el brazo, coloque la
yema de los dedos sobre la pared y súbalos suavemente
hasta donde sea posible (Figura 4). A continuación,
acérquese a la pared y vea si puede subir los
dedos un poco más. El objetivo es alcanzar el
punto en donde el brazo se encuentre extendido hacia
arriba contra la pared. Cuando usted haya llegado lo
más alto posible, mantenga esa posición
durante unos cuantos segundos y luego baje los dedos
por la pared. Repítalo 5-10 veces.
3.
Manténgase erguido y coloque el dorso de la mano
del lado afectado sobre su espalda. Con la otra mano,
lance el extremo de una toalla de baño sobre
el hombro sano y tómelo con la mano que se encuentra
atrás de la espalda. Jale con suavidad la toalla
con la mano sana, elevando el brazo doloroso (Figura
5). No jale la toalla con violencia, hágalo hasta
donde sea posible sin que la maniobra le produzca dolor.
Mantenga esa posición durante unos cuantos segundos
y vuelva lentamente a la posición inicial. Repítalo
10-15 veces.
4.
Coloque la mano del brazo doloroso atrás de su
cintura. Con la palma dirigida hacia la espalda, trate
de levantar la mano sobre su espalda hasta donde sea
posible, como si los dedos caminaran hacia arriba por
la columna vertebral (Figura 6). Mantenga esa posición
durante unos segundos y luego permita que la mano se
deslice hacia la cintura. Repítalo 5-10 veces.

5. Párese con la espalda apoyada en la pared.
Con las palmas frente a frente, entrelace los dedos
y coloque las manos en la nuca. Trate de mover los codos
hacia atrás hasta que toquen la pared (Figura
7). Manténgalos ahí durante unos segundos
y luego muévalos hacia delante. Repítalo
10-15 veces.
Ejercicios
de fortalecimiento
Usted
necesitará unas pesas de 0.5 - 2.5 kg para ejecutar
estos ejercicios; las latas de alimentos son útiles,
pero es más fácil sostener las pesas de
gimnasia.
1.
Acuéstese sobre su espalda con el codo junto
al costado y flexionado a 90 grados, de manera que el
antebrazo se dirija hacia fuera. Levante lentamente
la mano que sostiene la pesa, hasta que ésta
apunte hacia el techo; luego regrese a la posición
inicial (Figura 8) Repítalo 10 veces. A medida
que el hombro se fortalezca, repítalo hasta 20
veces.

2. Acuéstese sobre su costado y mantenga
el codo cerca del cuerpo y flexionado a 90 grados, como
en el ejercicio 1. Levante lentamente la mano que sostiene
la pesa, hasta que ésta apunte hacia el techo;
luego bájela (Figura 9). Repítalo 10 veces,
hasta llegar a 20 veces a medida que el hombro se fortalezca.

3. En posición de pie o sentado, sostenga
las pesas en ambas manos y gire las manos hasta que
los pulgares apunten hacia el piso. Extienda los brazos
unos 30 grados hacia delante, levántelos suavemente
hasta que se encuentren un poco abajo del nivel del
hombro y luego bájelos (Figura 10). (No los eleve
por arriba del nivel del hombro porque esto puede perjudicar
a los músculos y a los tendones por esfuerzo
excesivo). Repítalo 10 veces y aumente el número
de repeticiones en forma gradual hasta llegar a 20.
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